El Blog de Lídia

Ilustradora Etara.

Él era un samurái de gran reputación que siempre estaba ausente; ella, una doncella muy sensible que fue víctima de un hechizo. Aunque seguía sintiendo la conexión, ya no podía sostener su mirada que se perdía lejos de allí. Eso le partía el alma al guerrero, incapaz de ganar esta batalla.

Esto es lo que llamo una entrada 3 en 1: Ilustración + microrrelato + música. Recomiendo disfrutar todo a la vez.

Lídia Castro Navàs

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