UNA LUZ MÁS

En el aeropuerto sigue
yéndose tu voz por los pasillos,
incontables pasos, horas de camino
anda su perfume sin abrir los ojos.
Justo (en el) arranque de motores;
se diluye tu risa en la que adivino
un vestido rojo… tu voz,
voy impregnado de ella
de sus fragancias sonoras,
anuncian los altavoces
“pasajeros con destino a la luz”
El lugar se ilumina de tu rostro invisible.

B.O.M. Imagen de la red

Ver la entrada original