/_¨Era una soleada tarde de otoño— ./No escuchaba nada´- una chica corriendo__`la señora de la compra- el niño con el niño acuestas-. Pense para mis adentros—,dos abuelos de libro-sombrero-bastón y comenzaron a hablar-de-sus-cosas-. Me miran, pero es como si no me vieran— .Y al girarme no había nadie. Habían desaparecido. — ./Volví a mirar, allí solo estaba yo, los abuelos no estaban— ./Solo un olor a colonia— . Aquella tarde¨.

LAS PALABRAS DE XAVIER

Me quede sentado en el borde de aquel banco. Aquella tarde, no era como todas las tardes. Era una soleada y preciosa tarde de otoño.

Realmente no pensaba en nada, solo veía a gente pasar, que veían a un tío sentado en un banco.

No escuchaba nada, solo miraba. La señora con la compra, el chico con el niño a cuestas. Una chica corriendo, a punto de explotar, llegaba tarde a todo. Un ejecutivo hablando por el móvil, explicando a alguien lo que debía de hacer, de muy mala manera, por cierto, como casi siempre.

El típico cabron trepa, que arrasa con todo lo que pilla – pensé para mis adentros

En un momento, un olor a colonia de bebé visitó mi nariz, me gire y allí, a mí lado había dos abuelos sentados, ni idea de por dónde habían aparecido, dos abuelos de libro, sombrero, bastón, abrigo, jersey y…

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